Deivy Alemán Oropesa, el cubano que decidió “autodeportarse” para evitar la detención migratoria en Estados Unidos, logró reencontrarse con su hija en Cuba tras más de un mes separados. La menor, ciudadana estadounidense, necesita una cirugía urgente a corazón abierto, mientras la familia sigue sin una solución migratoria definitiva.
Un reencuentro lleno de emociones
Según informó el periodista Javier Díaz a través de Facebook, la esposa de Alemán viajó a Cuba junto a su hija gracias al apoyo de una agencia de viajes que le donó el pasaje.
“Este fin de semana y a más de un mes de haber abandonado el país de manera voluntaria, Deivy Alemán pudo ver a su hija. A la esposa de Deivy una agencia de viajes le regaló el pasaje para que pudiera ir junto a su hija”, detalló Díaz.
El comunicador recordó que el proceso de reunificación familiar aún no ha sido aprobado, por lo que la familia continúa separada. “La niña está pendiente de una cirugía a corazón abierto y Deivy era el sustento económico del hogar en Estados Unidos”, agregó.
Su hija, de apenas dos años, ya ha sido sometida a dos operaciones cardíacas y necesita una tercera intervención en los próximos meses. Mientras su esposa cuida de la menor, Deivy era el principal proveedor del hogar, trabajando como conductor de Uber, pagando impuestos y sin antecedentes penales.
Una decisión sin compasión
El 8 de septiembre, al acudir a una cita rutinaria con ICE, fue notificado de su inminente salida. A pesar de haber presentado informes médicos, cartas de cardiólogos y una petición familiar (I-130) aprobada, la agencia no consideró los argumentos humanitarios.
La abogada Rosaly Chaviano explicó que el cubano estaba bajo supervisión migratoria (formulario I-220B) y que, actualmente, los factores humanitarios “prácticamente no se están tomando en cuenta” por las autoridades estadounidenses.
Reacciones y esperanza
El caso de Alemán ha generado una ola de indignación en redes sociales. Familiares y amigos lanzaron una petición en Change.org solicitando que su situación sea revisada por congresistas y senadores.
“Mi esperanza es que cuando esté en Cuba pueda llegarme la petición que puso mi esposa y que me permitan regresar pronto”, expresó Alemán antes de partir.
Por ahora, el padre cubano espera desde la isla que la reunificación familiar se concrete, mientras su esposa y su hija enfrentan la incertidumbre médica y migratoria en Estados Unidos.