La frase, extraída de un dibujo animado de Elpidio Valdés, es apenas una de las tantas burlas que inundan las redes sociales desde que los cubanos vieron al gobernante designado, Miguel Díaz-Canel, intentar hilvanar con un inglés tarzánico, dos o tres oraciones en el idioma de Shakespeare, durante su visita a San Vicente y Las Granadinas, en el Caribe oriental.
“Saint Vincent and the Grenadines will always be able to count on Cuba with the solidarity and affection of the Cuban people. As José Martí said: Love is paid with love”, era el simple párrafo con el que Díaz-Canel buscaba agradecer al minúsculo archipiélago de 369 kilómetros cuadrados y poco más de 111 mil habitantes, la ayuda alimenticia que le ofreció a la improductiva Mayor de Las Antillas.
Pero a la hora de pronunciar, el designado a dedo por Raúl Castro desató una cascada de memes, que, de no ser por la triste situación que viven los cubanos día a día, le habrían valido un sitial de honor en la historia del humor nacional.