El senador republicano Marco Rubio, uno de los posibles candidatos a la Presidencia de Estados Unidos en 2016, pidió este martes al presidente Barack Obama que rinda cuentas sobre las condiciones en las que se produjo la excarcelación de los 53 presos políticos por parte del Gobierno cubano, informa EFE. Como parte del acuerdo para la normalización de relaciones diplomáticas, Washington solicitó a La Habana que liberara a un número de disidentes encarcelados. La relación de nombres no se dio a conocer hasta este lunes, cuando todos ellos ya habían sido puestos en libertad.
"Activistas cubanos informan de que muchas de las personas en la lista ya habían sido liberadas meses antes de su anuncio el 17 de diciembre, en un caso, más de un año antes. Otros ya habían cumplido la mayor parte de sus condenas y ya debían ser liberados", escribió Rubio a Obama.
"Grupos de derechos humanos también informan de que muchos de las liberaciones se han hecho de forma condicional, con cargos pendientes en contra de los activistas. Se les ha puesto en libertad con la amenaza de ser encarcelados de nuevo si reanudan sus esfuerzos en apoyo de la libertad para el pueblo cubano, o han sido liberados con prohibiciones para salir del país", agregó el senador cubanoamericano.
Atendiendo a estos argumentos, Rubio preguntó a Obama sobre eventuales condiciones impuestas por La Habana para la liberación de los presos. También, quién elaboró la lista original enviada al Gobierno cubano, cuáles fueron los criterios para la selección de los miembros que la conformaron y qué grupos cubanos pro derechos humanos fueron consultados sobre el asunto, así como si La Habana se negó a liberar a algún preso en concreto.
"Grupos de derechos humanos han afirmado, antes del discurso del presidente en diciembre, que había más de 100 presos políticos de larga estadía en el país. Y que hubo 8.900, para ser exactos 8.889, detenciones políticas en Cuba el año pasado, un número impresionante", señaló el legislador.
"En resumen, mientras que 53 presos políticos han salido de la cárcel, el mismo carcelero corrupto sigue gobernando el país. Los Castro tienen una larga historia de detención recurrentes de estos activistas políticos y de derechos humanos a los que ha liberado anteriormente", añadió.
Respecto a la decisión de Obama de asistir a la Cumbre de las Américas, a la que también acudirá, previsiblemente, Raúl Castro, Menéndez dijo estar "extraordinariamente decepcionado" ya que, consideró, esto viola los principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana de 2001, en los que se especifica que la Cumbre es un foro para "líderes democráticamente elegidos".
Asimismo, el senador instó al nuevo presidente del Comité de Relaciones Exteriores, el republicano Bob Corker, a que celebre audiencias que analicen "este cambio dramático y equivocado de la política" estadounidense.
Entretanto, seis legisladores cubanoamericanos enviaron una carta al secretario de Estado, John Kerry, para urgir a la Administración Obama a detener "inmediatamente" la normalización de relaciones diplomáticas con la "dictadura de Castro".
"Solicitamos que cesen las concesiones unilaterales a la dictadura de Castro, comenzando con la inmediata suspensión de las conversaciones migratorias y sobre correo postal", dijeron en la carta el senador republicano Ted Cruz; los congresistas del mismo partido Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Carlos Curbelo y Alex Mooney, y el demócrata Albio Sires.
"Es tiempo de que las palabras de la Administración vayan acompañadas por acciones que demuestren al pueblo cubano que Estados Unidos no mirará a otro lado mientras es reprimido con violencia en un intento de silenciar las voces democráticas que anhelan la libertad", añadieron.