Un nuevo episodio de crisis energética sacude a Cuba. Un hombre fue arrestado tras presuntamente robar aceite dieléctrico de un transformador en Jagüey Grande, provincia de Matanzas, provocando un apagón que dejó sin electricidad a más de 4,400 viviendas y afectó servicios esenciales.
El detenido fue identificado como José Antonio Dorticós Zamora, quien habría sustraído el componente clave de una subestación de 33 KV, dejando fuera de servicio infraestructura crítica.
Impacto inmediato: hospitales afectados
El robo no solo provocó un apagón masivo, sino que también impactó directamente:
Un centro de higiene
Autoridades calificaron el hecho como una “salvajada” por sus consecuencias.
Aceite clave para el sistema eléctrico
El aceite dieléctrico es esencial para el funcionamiento de los transformadores:
Actúa como refrigerante
Evita sobrecalentamientos
Previene daños irreversibles
Sin este componente, el sistema queda vulnerable a fallos graves e incluso incendios.
Pruebas y confesión
Según reportes oficiales, el sospechoso fue localizado tras una investigación que llevó a su vivienda, donde se encontraron:
Ropa y calzado impregnados con el aceite
Evidencias directas del robo
La confesión habría sido clave para avanzar en el caso.
Delito grave: hasta 30 años de prisión
Las autoridades clasifican este tipo de acciones como sabotaje, un delito que en Cuba puede implicar:
Condenas de 7 a 15 años de prisión
Hasta 30 años o cadena perpetua en casos graves
Robos en aumento en plena crisis
El caso refleja una tendencia creciente en la isla:
Robo de aceite para mercado negro
Uso como combustible o lubricante
Precios de hasta 500 CUP por litro
Crisis energética fuera de control
Este tipo de incidentes agrava aún más una situación crítica marcada por:
Apagones prolongados
Infraestructura deteriorada
Falta de combustible
En Matanzas, los apagones han alcanzado hasta 47 horas consecutivas, evidenciando la fragilidad del sistema.