La salida de Sherritt marca un nuevo golpe económico para Cuba
La minera canadiense Sherritt International, principal socio extranjero del régimen cubano en minería y energía durante más de tres décadas, suspendió este jueves su participación directa en todas sus empresas conjuntas en Cuba tras las nuevas sanciones impuestas por la administración de Donald Trump.
La compañía inició además la repatriación inmediata de empleados expatriados, en una decisión que profundiza la crisis económica y energética que atraviesa la isla.
Las sanciones de Trump aceleraron la salida
La decisión ocurre después de la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 1 de mayo, que amplió sanciones económicas contra estructuras vinculadas al régimen cubano.
Penalizaciones a entidades que operen con empresas bloqueadas cubanas
El modelo operativo de Sherritt dependía directamente del acceso a la banca y financiamiento internacional, lo que terminó afectando la viabilidad de sus negocios en Cuba.
Golpe al níquel, el cobalto y la electricidad
La salida de Sherritt afecta sectores estratégicos de la economía cubana:
Producción de níquel
Producción de cobalto
Generación eléctrica
Operaciones energéticas industriales
La empresa participaba en Energas S.A., responsable de aproximadamente entre el 10% y el 15% de la capacidad de generación eléctrica independiente de la isla.
Renuncias y crisis dentro de la compañía
Según reportes financieros, tres miembros del consejo directivo presentaron su renuncia inmediata:
Brian Imrie
Richard Moat
Brett Richards
La empresa ya había advertido días antes que evaluaba el impacto de las nuevas medidas estadounidenses sobre sus operaciones cubanas.
La crisis venía empeorando desde febrero
La situación de Sherritt ya mostraba señales de deterioro meses antes.
En febrero:
La compañía suspendió producción de níquel y cobalto en Moa
Cuba reportó falta crítica de combustible
Se agravaron los apagones nacionales
La producción minera cayó drásticamente en los últimos años, mientras la deuda acumulada del Estado cubano con Sherritt supera los 344 millones de dólares.
Más de 30 años de negocios en Cuba
La relación de Sherritt con Cuba comenzó en 1991 y se consolidó en 1994 mediante empresas mixtas con el Estado cubano.
Durante décadas la compañía operó en:
Minería
Energía
Telecomunicaciones
Procesamiento de níquel
En 1996 fue una de las primeras empresas afectadas por la Ley Helms-Burton debido al uso de propiedades expropiadas por el régimen cubano.
Washington aumenta la presión sobre La Habana
Desde enero de 2026, la administración Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba.
Las medidas han provocado:
Caída de importaciones energéticas
Crisis de combustible
Reducción de inversiones
Mayor presión financiera internacional
Analistas consideran que la salida de Sherritt representa uno de los golpes económicos más severos sufridos por el régimen en años recientes.
Cuba enfrenta un escenario crítico
La isla atraviesa actualmente:
Apagones masivos
Escasez de alimentos y combustible
Crisis productiva
Contracción económica proyectada del 7,2% para 2026
La salida de su principal socio minero extranjero aumenta aún más la incertidumbre sobre el futuro energético y económico del país.