La expectativa inicial de 63 medidas impulsoras de la producción alimentaria en Cuba, promovidas por Miguel Díaz-Canel y su primer ministro Manuel Marrero, contrasta con la realidad actual: la ausencia de carne de cerdo en las celebraciones navideñas de La Habana.
La ilusión de un éxito rotundo ha cedido ante la decepción, dejando a la mayoría de las familias sin la tradicional carne para estas festividades.
Según Julio Martínez Roque, coordinador de programas de Gobierno para el Comercio en La Habana, la oferta alimentaria será escasa, aunque se han planificado eventos para conmemorar la llegada de los comunistas al poder, asegurando que es lo que merece el pueblo.
La ausencia de varios productos esenciales en la canasta básica racionada a principios de diciembre ha complicado la alimentación y los bolsillos de los cubanos de cara al fin de año, un hecho reconocido por el Gobierno.