De estrechar la mano de Fidel Castro a deportado en Ecuador: el caso del cubano Rogelio Bolufé
El cubano Rogelio Bolufé, de 44 años, señalado en reportes periodísticos como un presunto exmayor del Ministerio del Interior de Cuba (MININT), terminó deportado por Estados Unidos a Ecuador, un país con el que asegura no tener vínculos, después de permanecer durante meses dentro del sistema de detención migratoria estadounidense.
Un reportaje del medio estadounidense NOTUS reconstruyó la historia de Bolufé y lo localizó en Guayaquil, donde describió una situación marcada por la falta de documentos de identidad, recursos económicos y una red familiar o social que le permita comenzar nuevamente.
La administración de Donald Trump lo trasladó a Ecuador en junio como parte de su política de deportaciones hacia terceros países cuando la expulsión directa al país de origen presenta dificultades.
Deportado a un país que asegura no conocer
Según la investigación, Bolufé llegó a territorio ecuatoriano a bordo de un vuelo de deportación estadounidense.
Su situación expone uno de los aspectos más controvertidos de la política estadounidense de deportaciones a terceros países.
Sin identificación y prácticamente sin dinero en Guayaquil
NOTUS encontró a Bolufé en Guayaquil después de su deportación.
La investigación describe al cubano enfrentando dificultades para desenvolverse en la vida cotidiana debido a la ausencia de documentos y recursos.
Sin identificación, las posibilidades de acceder formalmente a determinados empleos, servicios financieros, alojamiento y otros trámites se reducen considerablemente.
La falta de dinero agrava una situación en la que tampoco dispone de una estructura familiar establecida en el país.
¿Quién es Rogelio Bolufé?
La historia de Bolufé adquirió notoriedad por su presunto pasado dentro de las estructuras de seguridad cubanas.
Reportes anteriores lo han identificado como exoficial del Ministerio del Interior, aunque algunos detalles sobre su rango y funciones han sido objeto de versiones periodísticas y no están completamente documentados públicamente.
También han circulado imágenes de años anteriores en las que aparece en actos relacionados con la dirigencia cubana, incluido Fidel Castro.
El contraste entre ese pasado y su situación actual en Ecuador ha llamado especialmente la atención.
Fue arrestado en Hialeah en agosto de 2025
Antes de terminar bajo custodia migratoria, Bolufé había sido arrestado el 17 de agosto de 2025 en Hialeah, Florida.
Según el reporte policial citado por Martí Noticias, la detención ocurrió cerca de la intersección de West 4th Avenue y West 29th Street.
Los agentes informaron haber encontrado en uno de los bolsillos de su pantalón una bolsa con un polvo blanco que consideraron similar a cocaína.
El caso penal, sin embargo, no terminó en una condena por esa acusación.
El cargo por posesión de drogas fue retirado
El cargo relacionado con la presunta posesión de drogas fue posteriormente retirado, según los reportes disponibles.
Eso no significó que Bolufé recuperara definitivamente la libertad.
Su situación migratoria provocó que quedara bajo custodia de las autoridades federales de inmigración.
El caso pasó entonces del sistema penal al complejo proceso migratorio estadounidense.
Meses bajo custodia migratoria antes de la deportación
Bolufé permaneció durante meses dentro de la red de centros de detención migratoria de Estados Unidos.
Finalmente, la administración Trump optó por deportarlo a Ecuador.
El caso refleja una estrategia que Washington ha ampliado para expulsar a extranjeros hacia terceros países cuando no son enviados directamente a sus naciones de origen.
Para algunos cubanos sujetos a órdenes de deportación, el retorno directo a la isla puede verse condicionado por factores diplomáticos, administrativos o por la aceptación del Gobierno cubano.
Las deportaciones a terceros países ganan protagonismo
Durante el segundo mandato de Donald Trump, Estados Unidos ha buscado acuerdos y mecanismos para ampliar el número de países dispuestos a recibir deportados de otras nacionalidades.
La estrategia pretende evitar que personas con órdenes finales de expulsión permanezcan indefinidamente en territorio estadounidense cuando su devolución al país de origen resulta difícil.
Sin embargo, estos traslados generan cuestionamientos sobre las condiciones en las que quedan los deportados al llegar a países con los que pueden no tener vínculos familiares, laborales o legales.
El caso de Bolufé ejemplifica ese problema.
Una caída marcada por dos sistemas
La historia resulta especialmente llamativa por el contraste entre las distintas etapas de su vida.
De un pasado que reportes periodísticos vinculan con el aparato del Ministerio del Interior cubano y con actos de la dirigencia de la isla, Bolufé pasó a vivir en Estados Unidos, fue arrestado en Hialeah, quedó bajo custodia migratoria y finalmente terminó deportado a Ecuador.
Ahora enfrenta en Guayaquil una realidad completamente distinta.
Según NOTUS, carece de los recursos y documentos necesarios para reconstruir fácilmente su vida o abandonar el país.
Su caso se convierte así en un ejemplo de las consecuencias más extremas de la nueva política de deportaciones hacia terceros países aplicada por Washington.