La goleada de Rusia a Cuba (8-0) dejó una curiosa imagen tras el partido. El joven futbolista cubano Fabian Gloor quiso llevarse una camiseta rival de recuerdo y por eso la pidió. La sorpresa de los rusos llegó cuando le pidieron a Fabian intercambiarla y este dijo que no podía porque sólo tienen una y son responsables de ella.
La situación causó mucha sorpresa en los rusos que, aún así, dieron su camiseta a Gloor, que se marchó del estadio con el recuerdo que pretendía y, por supuesto, con su camiseta de la selección cubana.
La selección rusa apabulló a la de Cuba (8-0) este lunes en un amistoso sin precedentes en la historia disputado en la ciudad de Volgogrado. Los locales marcaron tres goles en los primeros 45 minutos por medio de Obliakov, Golovin y Antón Miranchuk. El débil combinado caribeño encajó otros 5 goles en la segunda parte, obra de Silianov, Sobolev, Prutsev, Krivtsov y Mostovói. El ruso Piniaev falló en el minuto 85 un penalti, disparo que fue detenido por el guardameta cubano.