La empresa Western Union anunció que el venidero 22 de noviembre a las 11:00PM, hora del Este de EEUU, será el momento límite para enviar remesas a Cuba, pues debe concluir sus operaciones en la Isla antes que se cumpla la fecha dada por el Departamento del Tesoro para suspender sus negocios con FINCIMEX.
De acuerdo con una nota publicada en su sitio oficial, la firma indicó además que la fecha tope para extraer el dinero enviado en sus oficinas de la Isla es el 23 de noviembre a las 6:00PM, hora de Cuba.
En caso de que alguna suma no sea cobrada por su destinatario, el remitente puede reclamar su devolución.
Western Union instó a sus clientes a pedir que sus familiares hagan la retirada inmediata de los envíos depositados en Cuba.
A inicios de noviembre, FINCIMEX aseguró que era imposible en 30 días "organizar soluciones alternativas" para la recepción de los envíos de remesas a Cuba que desde 1999 entrega Western Union, con la financiera del consorcio empresarial de los militares GAESA como intermediaria.
La nota de la financiera cubana reconoció que el "70% de la red de puntos de pago está conformada por empresas incluidas en la lista de entidades restringidas", la llamada "lista negra" del Departamento de Estado que reúne los negocios vinculados a los militares y al aparato de inteligencia cubanos.
Aunque FINCIMEX aseguró que incluso sin su gestión "como representante de Western Union en Cuba, se verían obligados a cerrar", no explicó por qué no transfiere su negocio al 30% restante de la red de puntos de pago existentes en Cuba.
Mara Tekach, coordinadora de la Oficina de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado de EEUU, dijo a DIARIO DE CUBA que las remesas "siguen fluyendo a Cuba según nuestras regulaciones, lo único que no pueden es fluir a través del sistema militar cubano. Cuba es el único país del hemisferio donde las remesas fluyen a través de los militares y donde ellos se embolsillan una parte de esas remesas. El Gobierno de Estados Unidos no va a permitir que tal sistema continúe. Estamos enfocados en proteger los intereses del pueblo cubano".
La funcionaria subrayó que existen "instituciones no militares a través de las cuales se puede enviar remesas a Cuba y el régimen lo sabe. Si el régimen quisiera hacer anuncios honestos lo diría. (...) Las negociaciones continúan en este momento y no tengo autoridad para predecir cómo van a terminar, pero sé que hay alternativas y eso se tiene que negociar".
Las remesas que los emigrados cubanos envían a sus familias en la Isla constituyen la fuente de ingresos más sustancial del Gobierno cubano. Aunque La Habana evita hacer públicas las cifras oficiales de esos ingresos, The Havana Consulting Group estimó que solo en 2018 entraron alrededor de 6.600 millones de dólares por ese concepto, ya fuere en efectivo o en mercancías.
FUENTE: diariodecuba.com / americateve.com