El exgeneral de la Fuerza Aérea cubana, Rafael del Pino —ahora exiliado en Estados Unidos— señala que recientes filtraciones bancarias del conglomerado GAESA confirman esta transformación. Según él, el estado cubano ya no depende exclusivamente de factores externos para sus calamidades, sino que está controlado internamente por una oligarquía cleptocrática que dirige la política, la economía y la represión, ignorando por completo las necesidades del pueblo.



