Pero el número de centroamericanos que están ilegalmente en el país va en aumento: de 1,5 millones en 2007 a 1,9 millones en 2017, reveló el estudio.
Pew, al igual que otras entidades investigadoras, señaló el declive en las tasas de natalidad entre los mexicanos como una de las principales razones para el cambio demográfico. En 2015, Pew reportó que había más mexicanos que salían de Estados Unidos de los que llegaban, lo que representaba el final de una de las mayores olas migratorias en la historia estadounidense, remontándose a 1965 y finalizando alrededor de la Gran Recesión.
La cifra refleja el dilema que Estados Unidos enfrenta en su frontera sur: El número de migrantes centroamericanos que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos aumenta drásticamente, y no son enviados de regreso fácilmente al otro lado de la frontera, a diferencia de años previos, cuando la mayoría de los migrantes eran hombres solos procedentes de México.
Combatir la inmigración ha sido el estandarte político del presidente Donald Trump, pero su estricta postura y las caóticas medidas fronterizas no han logrado frenar el flujo y, de hecho, los números han ido en aumento desde que asumió el mandato.
Guatemaltecos y hondureños han rebasado a los mexicanos como las principales nacionalidades de personas arrestadas en la frontera sur de Estados Unidos por ingresar ilegalmente al país. Entre octubre y mayo, los guatemaltecos representaron cerca del 36% de los 593.506 arrestos de la Patrulla Fronteriza en los límites con México, mientras que el 30% fueron hondureños y los mexicanos representaron sólo el 18%.
La presencia de China entre las 10 naciones con más ciudadanos que ingresan legalmente a Estados Unidos y se quedan una vez que expiraron sus visas es evidencia de cómo los asiáticos conforman un porcentaje creciente de la población que está en el país sin autorización. Las permanencias una vez que expiró la visa conforman cerca del 40% de las personas que están ilegalmente en territorio estadounidense.
Pew basó sus cálculos en datos del gobierno y utilizó un método conocido como “residual” para determinar el estimado. El método es similar a los utilizados por la Oficina de Estadísticas Migratorias del Departamento de Seguridad Nacional y otros grupos enfocados en la migración, como el Instituto de Políticas Migratorias y el Centro de Estudios Migratorios.
El método utiliza los conteos del censo federal y las encuestas gubernamentales para calcular el número de inmigrantes que viven en Estados Unidos en un año en particular, seguido por las admisiones de inmigrantes y otros conteos oficiales. Se resta el número de migrantes que viven legalmente en el país para obtener el estimado de los que carecen de autorización. El cálculo incluye a unas 320.000 personas que cuentan con el Estatus de Protección Temporal y a unos 700.000 beneficiarios del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, dos programas que canceló Trump y que están a la espera de que se resuelvan impugnaciones legales.
La investigación halló que los residentes de largo plazo superan en número a los arribados más recientemente. También hay menos personas trabajando que no tienen autorización para estar en el país. Cinco estados registraron incrementos en el número de personas que están sin autorización en el país: Luisiana, Maryland, Massachusetts, Dakota del Norte y Dakota del Sur.
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El periodista de Associated Press Elliot Spagat contribuyó con este despacho desde San Diego.
FUENTE: Associated Press

