Washington D.C. — Una jueza federal en el Distrito de Columbia ha suspendido de forma temporal las deportaciones aceleradas de inmigrantes que ingresaron a Estados Unidos bajo el programa de parole humanitario, implementado inicialmente para ciudadanos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Haití.
La decisión, emitida este viernes por la jueza Jia M. Cobb, representa una victoria provisional para las organizaciones demandantes CHIRLA, CASA y UndocuBlack, que argumentaron que las nuevas medidas impuestas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) son ilegales, arbitrarias y exceden la autoridad de la agencia.
El fallo detiene tres acciones clave del DHS:
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La instrucción del secretario interino Benjamine Huffman a los agentes de USCIS y CBP de considerar la deportación acelerada de ciertos inmigrantes.
Una orden interna de ICE que también instaba a evaluar expulsiones inmediatas.
Y la terminación del parole humanitario para los grupos antes mencionados.
Según la jueza, los migrantes afectados "ingresaron legalmente siguiendo los procedimientos creados y promovidos por el propio Gobierno de Estados Unidos" y fueron liberados en el país bajo esos parámetros con la oportunidad de solicitar asilo u otras formas de alivio migratorio previstas en la ley.