Washington, D.C. — La Administración Trump ha iniciado una profunda reestructuración del Departamento de Estado que contempla el cierre de 132 oficinas y la eliminación de cientos de puestos de trabajo en Washington, D.C., según documentos internos obtenidos por The Free Press y compartidos públicamente por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Entre las oficinas que podrían desaparecer se encuentran aquellas dedicadas a la promoción de los derechos humanos, el fortalecimiento de la democracia en el extranjero, la prevención de crímenes de guerra y la lucha contra el extremismo violento. Los planes forman parte de un ambicioso proceso de reorganización que reduciría el número de oficinas de la agencia de 734 a 602, lo que representa una disminución del 17 %.
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Recortes en personal y reubicación de oficinas
De acuerdo con fuentes oficiales, los subsecretarios de Estado han recibido instrucciones de presentar en un plazo de 30 días propuestas para recortar el 15 % del personal estadounidense en cada una de sus divisiones. Esta medida afectará a seis departamentos clave que actualmente emplean a miles de personas.
Además, se prevé la transferencia de 137 oficinas a otras áreas del Departamento para consolidar funciones y optimizar recursos. En total, se eliminarían hasta 700 puestos, la mayoría pertenecientes a empleados del servicio exterior y la administración pública, no a cargos de designación política.
Trump y Rubio lideran la transformación
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la iniciativa como “la mayor reestructuración del Departamento en décadas”. En una publicación en la red social X, señaló: “Hoy es el día. Bajo el liderazgo de Trump y mi dirección, estamos revirtiendo décadas de exceso de personal y burocracia. Estos cambios radicales permitirán a nuestros diplomáticos centrarse en poner a Estados Unidos en primer lugar”.
Rubio estaría trabajando junto al Departamento de Organización y Gestión (DOGE), con asesoría del empresario Elon Musk, en la implementación de la nueva estructura, según confirmó un funcionario familiarizado con el proceso.
USAID y la política de recortes al gasto exterior
La reorganización también incluye un nuevo enfoque sobre la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), creada en 1961. Desde el inicio de su mandato, el presidente Trump ha impulsado recortes significativos en los contratos de USAID, eliminando más del 80 % de ellos bajo el argumento de que los fondos no siempre se alinean con los intereses estratégicos del país.
Próximos pasos
El Departamento de Estado ha notificado al Congreso mediante una carta breve sobre los cambios inminentes y se espera que en los próximos días envíe una comunicación más detallada. Aunque algunos rumores apuntaban al cierre de oficinas en el extranjero, incluyendo operaciones en África, los documentos internos revisados no hacen mención de ello.
Funcionarios estadounidenses aseguran que esta reestructuración busca hacer más eficiente la política exterior y reducir el gasto federal en programas considerados redundantes o poco efectivos.