Los padres de Tyre Sampson dijeron en la demanda presentada en un tribunal estatal en Orlando que los acusados no advirtieron a su hijo de 1,88 metros (6 pies 2 pulgadas) y 172 kilogramos (380 libras) sobre los riesgos de que alguien de su tamaño subiera al juego y no le brindaron un sistema de sujeción adecuado.
Aunque la mayoría de las atracciones de caída libre deben tener un arnés para los hombros y cinturón de seguridad, el Orlando Free Fall sólo tenía el arnés sobre los hombros. Agregar cinturones de seguridad a los 30 asientos de la atracción habría costado 660 dólares, según la demanda.
Cuando sucedió el accidente el mes pasado, Sampson estaba de vacaciones de primavera desde el área de San Luis.
“Los acusados en el caso de Tyre mostraron negligencia en múltiples formas”, dijo el abogado Benjamin Crump, quien representa a la familia de Sampson. “Desde los fabricantes de la atracción y asientos y el instalador, hasta los dueños y operadores, los acusados tuvieron oportunidades de sobra para agregar protecciones, como cinturones de seguridad, que habrían prevenido la muerte de Tyre”.
La atracción Orlando Free Fall, que es más alta que la Estatua de la Libertad, no experimentó ninguna falla eléctrica o mecánica, señala el informe.
El informe indica que hubo varias “posibles contribuciones” más al accidente y añade que será necesaria una revisión completa del diseño y operaciones de la atracción.
FUENTE: Associated Press