En medio de la devastación que dejaron las históricas inundaciones en Texas, la figura de Scott Ruskan, un guardacostas de apenas 26 años, se ha alzado como símbolo de coraje y entrega. Su rápida intervención permitió rescatar con vida a 165 menores que quedaron atrapados en Camp Mystic, uno de los puntos más afectados por las lluvias torrenciales.
Las intensas precipitaciones transformaron vastas zonas del centro de Texas en verdaderos ríos desbordados, dejando un saldo trágico de más de 80 víctimas mortales, entre ellas varios menores que se encontraban de campamento. Además, decenas de personas siguen desaparecidas y miles han tenido que abandonar sus hogares.
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Sin embargo, en medio del desastre, la historia de Ruskan es un rayo de esperanza. El joven, que apenas realizaba su primera misión oficial como nadador de rescate tras graduarse, contó su experiencia durante una entrevista en Fox & Friends de Fox News.
“Estuvimos en Mystic durante muchas horas. Sacamos a unas 200 personas, de las cuales 165 eran niños”, relató Ruskan. “Simplemente decidimos ir y sacar a toda la gente que pudiéramos”.
A pesar de la tragedia, la historia de Scott Ruskan recuerda que, incluso en los peores momentos, siempre hay personas dispuestas a darlo todo por salvar vidas. Su nombre ya figura entre los héroes de esta catástrofe que marcó para siempre la historia de Texas.