17 marzo 2020

El gobierno restringe las pruebas de coronavirus

A pesar de las recomendaciones de la comunidad científica y organismos internacionales, sigue examinando solo bajo unos criterios muy limitados

El gobierno de Puerto Rico ha continuado limitando las pruebas de coronavirus a personas que hayan viajado o tenido contacto “prolongado” con gente que hubiera visitado lugares en los que ha habido casos, lo cual, según expertos y organismos internacionales, le impide tener una idea real de cuán propagada puede estar en la isla la enfermedad que tiene en vilo a todo el planeta.

La limitación de las pruebas es la razón por la cual, a pesar de la alarma que ha habido aquí desde que se reportaron los primeros tres positivos y con la isla casi paralizada por las estrictas restricciones impuestas por el gobierno, hasta ayer en la mañana se habían hecho apenas 18 pruebas. Cinco casos fueron positivos, además de nueve negativos y cinco cuyos resultados todavía son esperados.

El gobierno tampoco ha realizado lo que se conoce como una proyección epidemiológica, un recurso usual en situaciones como esta que les permitiría anticipar diversos posibles escenarios de propagación de la enfermedad, con el fin de determinar qué recursos serían necesarios y asegurarse de tenerlos.

La epidemióloga del Estado, Carmen Deseda, dijo ayer que no se ha hecho una proyección epidemiológica porque no se han detectado casos de contagio comunitario, que son los que se dan con personas que no han viajado ni han estado en contacto con alguien que haya viajado. Insistió en que el criterio que prevalece es el haber estado en contacto con una persona con historial de viaje en uno de los lugares con casos positivos.

Expertos dicen que el gobierno no ha detectado casos de contagio comunitario precisamente porque está limitando las pruebas a los que hayan viajado o entrado en contacto con quienes lo hayan hecho. Personas con síntomas que no cumplan con esos criterios simplemente no son examinadas.

Deseda también dijo que tampoco cree que los casos se disparen porque la administración está confiada en que la población respetará las restricciones de movimiento y contacto.

“No estamos considerando que esto pueda ser durante los próximos meses a unos niveles como ocurrió en Italia”, dijo Deseda, en alusión al país europeo donde se ha reportado el segundo número mayor de casos en el mundo.

La virtual ausencia de pruebas, más la falta de una proyección epidemiológica, significa que el gobierno está manejando esta crisis básicamente a ciegas, sin datos objetivos que le permitan guiar sus acciones, liberalizar donde se pueda liberalizar o apretar donde haya que apretar.

“No hay datos objetivos suficientes para poder hacer una proyección de lo que va a pasar. Si no hay datos, no sabemos cuántos pacientes hay mínimamente asintomáticos, cuáles tienen más síntomas, cuáles están hospitalizado con otros diagnósticos. Es muy difícil hacer una proyección de qué va a suceder aquí. Sería casi una adivinanza”, dijo el doctor Guillermo Vázquez, infectólogo del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

“Lo que hay que hacer, en mi muy humilde opinión, es abrir estas pruebas de laboratorio a lo largo de Puerto Rico y los casos que se entienda que pueden ser de esta condición enviarlos a hacer la prueba”, dijo Vázquez.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también hizo un llamado ayer a que se aumente la disponibilidad de pruebas. “Hemos visto un rápido aumento en las medidas de distanciamiento social como el cierre de escuelas, suspensión de eventos deportivos y otras reuniones públicas. Pero no hemos un visto un aumento lo suficientemente urgente en la realización de pruebas, aislamientos y rastreo de contactos, que son la espina dorsal de la respuesta al Covid-19”, dijo el director del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Enfermo buscando respuestas

Gilberto Bigio, un joven empleado de una cafetería, dijo ayer a El Nuevo Día que desde el jueves pasado tiene tos seca, dolor de cabeza, de garganta, fiebre y dificultad respiratoria.

Tras hacerle las pruebas de micoplasma e influenza, y estas resultar negativas, su médico le recomendó que fuera a una sala de emergencia a solicitar ser examinado como un posible caso de coronavirus.

Bigio dijo que estuvo siete horas en la sala de emergencia del Hospital Municipal de San Juan, donde le dijeron que no tendrán pruebas disponibles hasta hoy, pero tampoco lo refirieron a alguna instalación bajo la jurisdicción del Departamento de Salud estatal, que sí las tiene.

“Me voy a quedar en mi casa encerrado hasta que pasen estos días. Si empeoro, vuelvo al hospital nuevamente. No puedo salir, no puedo trabajar”, dijo Bigio, quien cree que puede haber adquirido coronavirus de unos turistas coreanos, mexicanos y europeos con los que compartió junto a su pareja en un club nocturno en el Viejo San Juan la semana pasada.

El Departamento de Salud asegura que tiene materiales para 1,000 pruebas y que tiene la capacidad de llevar a cabo hasta 100 al día, si extiende los horarios de los técnicos, pues cada conjunto de pruebas puede tomar unas seis horas en completarse, dijo la directora de bioseguridad de la agencia, Jessica Cabrera.

El gobierno también está en proceso de aumentar su capacidad de realizar pruebas reclutando a laboratorios privados. Ayer, ningún portavoz gubernamental pudo precisar a cuánto se espera aumentar la capacidad de pruebas con la entrada de los laboratorios en el escenario.

Pero, la doctora Deseda reiteró que las pruebas están limitadas a personas que durante los 14 días anteriores hayan tenido contactos prolongados “con alguna persona que haya estado en alguno de esos lugares donde ha habido casos positivos”.

En expresiones que contradicen lo dicho por múltiples expertos aquí y a nivel mundial, Deseda dijo: “para que el virus se transmita de persona a persona, tú tienes que estar con esa persona en contacto varias horas. No es un contacto casual”.

El doctor Vázquez recordó que una persona adquiere el virus al entrar en contacto con las secreciones nasales de otro, independientemente de cuánto tiempo estén juntos o profundo sea su contacto. Basta con que alguien le tosa encima a otro o que una persona entre en contacto con alguna superficie en la que un infectado estornudó en las tres horas que se estima que el virus sobrevive en el ambiente.

“En Estados Unidos ya hay transmisión comunitaria. No es que vino el pasajero y se lo transmitió a otra personas, sino personas que no han viajado se lo están transmitiendo a otros”, dijo Vázquez.

Fuente: elnuevodia.com

¿Qué te ha parecido esta noticia?

Notas Relacionadas

Deja tu comentario