Harry, ataviado con un traje oscuro y varias medallas en la solapa, conversó con su prima Beatriz y su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi, al llegar a un evento en el que no desempeñó ningún papel formal.
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SUSCRIBITEHarry, ataviado con un traje oscuro y varias medallas en la solapa, conversó con su prima Beatriz y su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi, al llegar a un evento en el que no desempeñó ningún papel formal.
El protocolo ubicó al príncipe, de 38 años, en la tercera fila durante la ceremonia, dos por detrás de su hermano, el príncipe Guillermo, heredero al trono, y también más atrás de la segunda fila que ocupó durante el funeral de Isabel II, en septiembre.
Harry avanzó solo por la nave central de la Abadía hasta su asiento, con aire relajado, sonriendo y saludando a varias personas durante el recorrido.
Muchas miradas estaban puestas este sábado en el reencuentro público de Harry con el resto de la familia real, tras la publicación en enero de “En la sombra” (“Spare”, en inglés), un polémico libro de memorias donde airea su mala relación con algunos de sus allegados.
Un experto en lectura de labios que estudió imágenes de la coronación aseguró a la revista “Hello” que Harry confirmó durante una conversación con la princesa Beatriz que saldría “directo hacia el aeropuerto” tras el evento.
El príncipe, hijo menor de Carlos y la fallecida princesa Diana, abandonó su papel como miembro activo de la familia real británica en enero de 2020, antes de mudarse definitivamente a Estados Unidos con su esposa.
También estuvo excluido de la procesión y el saludo desde el palacio de Buckingham el príncipe Andrés, que fue apartado en enero a raíz del escándalo que provocó su batalla legal con Virginia Giuffre, la mujer que le acusó de abusar de ella cuando era menor.
FUENTE: EFE
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