MIAMI, Florida - El congresista republicano Carlos Giménez, nacido en La Habana y representante de un distrito clave de Florida, exigió este jueves que las aerolíneas estadounidenses Delta Air Lines y American Airlines suspendan inmediatamente sus vuelos comerciales a Cuba.
La presión se produce en medio de una escalada de medidas de la administración Donald Trump contra el régimen de La Habana.
En cartas dirigidas a los directores de las compañías, Giménez sostuvo que los vuelos regulares hacia la isla no solo benefician económicamente al gobierno cubano, sino que también contradicen “la política de seguridad nacional y pública de Estados Unidos”, y envían recursos y legitimidad a un régimen considerado hostil.
El legislador, quien preside el Subcomité de Transporte y Seguridad Marítima de la Cámara de Representantes, advirtió que los vuelos representan un riesgo real para la seguridad pública y nacional, ya que facilitan ingresos que, según él, fortalecen las arcas del gobierno cubano y su aparato de represión.
Además, otros congresistas republicanos, como Mario Díaz-Balart, han respaldado estas demandas, calificando al régimen cubano como una amenaza y respaldando medidas adicionales para restringir el comercio y los lazos financieros entre Estados Unidos y la isla.
Giménez sostiene que cortar los vuelos comerciales y otros vínculos económicos debilitaría al gobierno cubano y colocaría presión directa sobre sus élites dirigentes, con la esperanza de acelerar una transición política en la isla.