Un juez del Distrito de Columbia de los Estados Unidos ha absuelto a Alexander Alazo Baró de los cuatro cargos que enfrentaba por el incidente en la Embajada de Cuba en Washington D.C. en abril de 2020. Alazo, de origen cubano y residente en los Estados Unidos desde 2010, disparó 32 balas de un fusil semiautomático AK-47.
Afortunadamente, el incidente no resultó en daños humanos significativos, solo algunos cristales rotos.
Según el abogado defensor, Alazo sufre de demencia, lo que afecta su capacidad para enfrentar un juicio de manera adecuada.
Bajo la ley estadounidense, cuando un acusado presenta una condición mental que podría interferir con su capacidad para comprender los procedimientos judiciales, se detiene el juicio de inmediato.
Consideran el incidente como un acto terrorista contra una sede diplomática permanente en la capital estadounidense. Además, vinculan a Alazo con un centro religioso en Miami-Dade, donde, según el Minrex, se promueve la hostilidad y el extremismo contra Cuba.