El régimen amenazó con llevar ante sus tribunales a cubanos que lucren con el insuficiente, pero lucrativo servicio de pipas, en momentos en que en La Habana, más de 200 mil pobladores sufren otra crisis con el suministro de agua, sobre la que las autoridades advierten que seguirá hasta no saben cuándo.
Directivos de la empresa estatal Aguas de La Habana afirman que intentan paliar nuevamente con carros cisternas la afectación con el suministro de agua que sufren más de 200 mil residentes en la capital cubana.
Sin embargo, según se justifican funcionarios del régimen, hoy salen de 62 a 65 pipas de agua, pero no cubren las necesidades.
Esta demanda de pipas no la pueden cubrir totalmente en la capital cubana porque, según ellos, precisan más de 80 camiones cisterna con más de ocho viajes cada uno. Y, por supuesto, no las tienen.
Ya anunciaron que van a importar 23 nuevas máquinas de bombeo, aunque las primeras 12 no llegarían a Cuba hasta el próximo 31 de julio y el resto a fines de agosto. O sea, que la crisis parece que seguirá mucho tiempo más.