Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
El Cangrejo

Embajadora cubana niega poder político de El Cangrejo pese a su oferta de negociar con Trump

Lissett Pérez aseguró que Raúl Guillermo Rodríguez Castro solo es custodio de Raúl Castro, pese a sus contactos con Washington y su entrevista con USA Today

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

Embajadora cubana niega que “El Cangrejo” tenga poder en el régimen pese a su oferta de negociar con Trump

La embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Pérez, rechazó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, tenga un papel político dentro del régimen. La declaración contrasta con su reciente entrevista con USA Today, donde se presentó como posible interlocutor con Donald Trump y habló de temas estratégicos para el futuro de Cuba.

Lissett Pérez niega influencia política de El Cangrejo

La embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Pérez, negó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, tenga poder político dentro del régimen cubano.

Durante una entrevista con el programa Paren el mundo, de La Diaria Radio, la diplomática aseguró que Rodríguez Castro no ocupa ningún cargo de gobierno y que su función se limita a la seguridad personal de su abuelo.

“Él tiene ese rol, es el custodio… el que lidera ese cuerpo con el abuelo”, declaró Pérez, al intentar desmontar las versiones que lo presentan como una figura influyente dentro de la cúpula cubana.

Pérez calificó las especulaciones sobre el poder de Rodríguez Castro como “tonterías”, “medias verdades” y “manipulaciones”, según reportes que revisaron la entrevista.

Su posición reproduce la narrativa oficial del régimen: El Cangrejo sería únicamente un custodio, no un operador político ni un negociador autorizado.

La contradicción con la entrevista de USA Today

Las declaraciones de Lissett Pérez contrastan con la reciente entrevista concedida por Rodríguez Castro a USA Today, la primera que ofreció a un medio estadounidense.

En esa conversación, El Cangrejo se mostró dispuesto a negociar directamente con el presidente Donald Trump si se le daba la oportunidad.

“Puedo negociar con cualquier persona designada por Estados Unidos. Si se me da la oportunidad, claro que con Trump”, afirmó.

La frase lo colocó de inmediato en el centro del debate sobre quién tiene realmente capacidad de interlocución dentro del régimen cubano.

Un custodio que habla de negociar con Washington

La pregunta que queda abierta es evidente: si Raúl Guillermo Rodríguez Castro es solo un custodio, ¿por qué habla públicamente de negociar con el presidente de Estados Unidos?

La aparición de El Cangrejo ante un medio estadounidense no fue menor.

La entrevista se realizó en La Habana, desde la oficina que fue de Raúl Castro en el Centro de Convenciones, un espacio simbólico asociado al poder histórico del castrismo.

El escenario, el contenido de sus declaraciones y el momento político en que habló contradicen la idea de una figura meramente ceremonial o de seguridad.

El nieto de Raúl Castro y la sombra del poder informal

Rodríguez Castro no aparece en el organigrama formal del Gobierno cubano.

No es ministro, diputado visible ni miembro público del Buró Político.

Sin embargo, su influencia parece moverse por otra vía: la del poder familiar, militar y de seguridad.

Es nieto de Raúl Castro, coronel del Ministerio del Interior e hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien dirigió GAESA, el conglomerado militar que controla sectores estratégicos de la economía cubana.

GAESA y el peso económico de la familia Castro

El vínculo de El Cangrejo con López-Calleja y GAESA es uno de los factores que más alimenta las sospechas sobre su influencia real.

GAESA controla áreas claves como turismo, comercio, logística, tiendas en divisas, bancos, construcción y operaciones vinculadas al aparato militar.

Estados Unidos ha convertido a GAESA en uno de los principales objetivos de sus sanciones, al acusar al conglomerado de concentrar recursos que benefician a la élite del régimen mientras el pueblo cubano enfrenta escasez, apagones y salarios insuficientes.

En ese contexto, cualquier figura cercana a GAESA y a Raúl Castro adquiere peso político, aunque no tenga cargo oficial.

El Cangrejo en contactos con la CIA

La controversia aumenta porque Rodríguez Castro ha sido señalado como participante en contactos sensibles con funcionarios estadounidenses.

El director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en La Habana con altos funcionarios cubanos en mayo de 2026, y reportes internacionales ubicaron a El Cangrejo entre los interlocutores presentes.

Esa participación refuerza la lectura de que Rodríguez Castro funciona como canal informal entre la cúpula cubana y Washington.

No se trata de una función típica de un simple jefe de escolta.

Poder formal contra poder real

El caso expone una de las grandes preguntas sobre Cuba: ¿quién manda realmente?

En el plano formal, el poder lo ocupan Miguel Díaz-Canel, el Consejo de Ministros, el Partido Comunista y las instituciones del Estado.

Pero analistas y opositores señalan la existencia de un poder informal, vinculado a la familia Castro, los servicios de inteligencia, el MININT, las FAR y el entramado económico-militar.

La negación de Lissett Pérez intenta cerrar esa discusión. La aparición pública de El Cangrejo la reabre.

La embajadora defiende la versión oficial

Pérez también abordó en la entrevista la crisis económica cubana y atribuyó el deterioro principalmente a las sanciones estadounidenses y a las dificultades para acceder a combustible.

Ese argumento coincide con la línea oficial de La Habana, que responsabiliza a Washington de los apagones, la falta de suministros y la caída económica.

Sin embargo, críticos del régimen apuntan también a la mala gestión, la falta de libertades económicas reales, la opacidad de GAESA y la concentración de recursos en manos del aparato militar.

El intento de minimizar a El Cangrejo

La reacción de la embajadora parece buscar un objetivo claro: reducir el impacto político de la entrevista de Rodríguez Castro con USA Today.

Si El Cangrejo aparece como negociador o heredero en la sombra, el régimen queda expuesto a la acusación de funcionar como una estructura dinástica y familiar.

Si, en cambio, se le presenta solo como custodio, La Habana intenta preservar la imagen de que las decisiones pasan por instituciones y no por la familia Castro.

Pero las propias declaraciones de Rodríguez Castro dificultan esa narrativa.

“Si la revolución me necesita, lo haré”

En su entrevista con USA Today, El Cangrejo también dejó otra frase de peso político: dijo que nunca le había interesado la política, pero que si la revolución lo necesitaba, daría el paso.

Esa afirmación fue leída por muchos como una señal de disponibilidad para asumir un rol mayor en un momento de crisis.

No fue la frase de un simple guardaespaldas.

Fue la frase de alguien que se sabe dentro del círculo de poder y que entiende que su apellido puede tener valor político.

Washington observa el tablero cubano

Estados Unidos sigue de cerca los movimientos dentro de la cúpula cubana.

La administración Trump ha endurecido sanciones contra figuras del régimen, entidades vinculadas a GAESA y estructuras del aparato económico-militar.

Al mismo tiempo, ha mantenido canales de comunicación con representantes cubanos en medio de la crisis energética, la presión migratoria, el deterioro económico y la posibilidad de mayor inestabilidad en la isla.

En ese escenario, la figura de El Cangrejo aparece como una pieza incómoda: sin cargo oficial, pero con acceso al poder.

Una negación que no despeja las dudas

La embajadora cubana en Uruguay negó que Raúl Guillermo Rodríguez Castro tenga poder político.

Pero su explicación no despeja las dudas sobre el papel real del nieto de Raúl Castro.

La pregunta sigue abierta: ¿es solo el custodio de su abuelo o un operador informal del régimen ante Washington?

Por ahora, La Habana intenta minimizarlo.

Pero sus entrevistas, sus contactos internacionales, su vínculo con GAESA y su disposición a negociar con Trump lo colocan en un lugar mucho más relevante que el de un simple escolta.

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

Deja tu comentario

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter