El ataque que se atribuyó el grupo terrorista Estado Islámico (EI), dejó como saldo 23 muertos y 36 heridos. La matanza ocurrió el día en que la Cámara tunecina debatía la reforma de la ley antiterrorista y en una jornada de especial afluencia de turistas por el desembarco de cruceros.
La pareja de origen nicaragüense celebraba con un viaje en crucero sus bodas de plata en Túnez, al momento del ataque. Esa celebración se convirtió en un renacer al no ser alcanzados por las disparos a mansalva que lanzaron los terroristas contra los visitantes al Museo. "Nosotros nacimos nuevamente el 18 de marzo del 2015", dijo Giovanna.
La pareja logró sobrevivir tras refugiarse un par de horas en el Museo. Desde el escondite lograron llamar a su hija Gabriela, en Miami. La llamada era una despedida. "Es un momento que te estás despidiendo de las personas que más quieres porque no sabes qué va a pasar", dijo con voz entrecortada.
Horas más tarde fueron auxiliados por las autoridades de Túnez, todo era desconcierto y confusión.
"El Museo es como un laberinto y ahí nos escondimos, tuvimos que esperar por lo menos dos horas, hasta que llegaron unas personas, no sabíamos si eran terroristas, no sabíamos quiénes eran", relató.
Giovanna dijo al noticiero de la cadena hispana que los terroristas eran jóvenes cuyas edades oscilan entre 21 y 22 años.
Nueve sospechosos de participar en la masacre están tras las rejas.